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domingo, 22 de junio de 2008

SEXO EN NUEVA YORK según JAVIER OCAÑA


"Hace diez años era una cumbre de la televisión.Ahora lo que está de moda es ponerla a parir. Ni lo uno ni lo otro.Sexo en New York era una deshinibida y refrescante serie que en apenas 20 minutos, fue capaz de sacar a las comedias de situación del sofá de la casa o la barra del bar hasta el mas lujosos de los escenarios: las calles de la gran ciudad del cine. Era como si la Audrey Hepburn, cargada de bolsas con ropa de diseño, pudiera por fin gritar que no era más que una puta a la que le encantaba echar buenos polvos e ir de compras..."

Reproducicmos literalmente el primer parrafo de la crítica de Javier Ocaña publicada el viernes 20 de junio en el País, sobre el estreno de "Sexo en Nueva York". Las palabras de Ocaña hablan por si mismas...

martes, 15 de mayo de 2007


Extracto de la crítica de ABC de "BORRACHERA DE PODER" de Claude Chabrol ecrita por Hilario Rodríguez. Con este artículo iniciamos una nueva sección títulada ENTRE LINEAS, en la que reproduciremos algunos comentarios de la prensa escrita que nos dejan "perplejas":

"Le interesa, ante todo, colocar a una mujere entre hombres, para de ese modo dejar clara la perversidad de la ley, en el que el celo puede ocultar odios atávicos (odios que algunas mujeres sienten hacia los hombres y que llevan engendrando desde hace años), y la sed de poder que a menudo hace perder la razón a quienes se mueven en los más alto de la escala social, que muchas veces tienen una ambición extrema (porque quieren invertir el orden lógico de la sociedad y con ello operar sobre la naturaleza, como si fuesen dioses)"

"Sin embargo lo que la película pone de relieve no es que la ambición femenina esté viciando el mundo de la justicia, ni mucho menos; sólo deja muy claro que los deseos de poder desvirtúan nuestra visión de la realidad y destruyen nuestros posibles roles sociales, matrimoniales, sexuales...Y, por si fuera poco, nos convierten en seres indefinidos, de los que nunca se puede esperar nada concreto, porque podemos acabar confundiendo el bien y el mal con extrema facilidad".